¡JOSE LUIS CASTRO COLEGIO SIN PAR!
CRÓNICAS DE NUESTRA INSTITUCIÓN
Todo se remonta, cuando se fundó la comunidad y las familias recién llegadas se enfrentaron a una realidad difícil: sus niños no tenían maestros ni escuela, ya que la población más cercana con un colegio era Pailón, la cual resultaba muy distante para los niños.
Ante la carencia de una escuela formal, los padres de familia entre ellos figuras como Don Santiago Rivera, los Srs. Padilla, Juan Castro y José Rojas se organizaron para contratar a la Sra. Maura Goitia como maestra particular.
La señora Maura Goitia Vásques quien dio los primeros pasos enseñando lo básico a los pequeños para evitar que el tiempo pasara en vano; en un gesto de autogestión pura, la comunidad le pagaba su sueldo no solo con dinero, sino también con víveres y productos como gallinas.Aunque estas lecciones privadas marcaron el inicio, el funcionamiento formal de la institución comenzó en marzo de 1984 bajo el sistema de 'multigrado'. En aquel entonces, aproximadamente 30 estudiantes de diferentes edades compartían un mismo espacio y un mismo maestro, sentando las bases de lo que hoy es nuestro colegio y honrando el nombre de la Sra. Maura en una de sus placas actuales.
En esos años fundacionales, la institución era humilde pero llena de entrega.
Las clases no eran dónde están ahora, sino en los ambientes que actualmente ocupa el hospital. Eran apenas dos aulas construidas de motacú y barro, donde también se celebraban las misas del pueblo.
La Organización de las Aulas: En un aula se amontonaban los estudiantes de primero, segundo y tercer grado de nivel básico; en la otra, los de cuarto y quinto.
El Mobiliario: No había pupitres modernos. Los asientos eran simples troncos cortados con motosierra y maderas rústicas. Solo una estudiante, que venía de San Jorge, tenía un pupitre "de verdad", unido para dos personas, que le habían comprado a sus padres o la empresa donde trabajaban.
El crecimiento de la escuela recibió un impulso vital a través de la institución Fe y Alegría de Santa Cruz. Gracias a la coordinación entre Fe y Alegría y el Ing. José Luis Castro, se logró el financiamiento para los primeros maestros oficiales. Fue así como llegaron los profesores Armando Salvatierra Albis y su cuñado, el profesor Lorgio Albis, quienes son recordados por su puntualidad y entrega incondicional, a pesar de los sueldos mínimos de la época.
Los Primeros Maestros: Se recuerda con especial afecto a los profesores Armando y Lorgio Albis, quienes, a pesar de ser interinos en ese entonces, demostraron una dedicación y cumplimiento admirables. Al año siguiente, se sumó la profesora Frida de San Jorge.
Lo más destacado de esa época era la unidad.
NUESTROS PRIMEROS PASOS
¡Quiero saber más !
No existían las reuniones separadas que vemos hoy entre padres de familia, la junta escolar o el sindicato. Cuando el sindicato convocaba a una reunión, todo el pueblo asistía. Allí, la junta escolar y los profesores informaban a toda la comunidad sobre los avances y necesidades, y los de salud hacían lo mismo. Era una sola voz trabajando por el futuro de los jóvenes.
Antes de la llegada de los directores con título formal, el prof Julián Flores asumió la dirección interina, siendo una figura clave en la organización de los primeros años.
No fue sino hasta después del año 2000 que la institución comenzó a tener directores designados con ítems específicos y títulos administrativos formales, lo que permitió una gestión más técnica de los pabellones y recursos.
Actividades Culturales: Los profesores organizaban constantemente "veladas" y campeonatos infantiles que unían a todo el pueblo, convirtiendo al colegio en el centro social de la comunidad.
El legado del Ing. José Luis Castro: Además de su lucha por los terrenos, el Ingeniero es recordado por donar la primera biblioteca del colegio, un recurso que trajo por invitación especial y que significó el primer gran acceso a la información para los jóvenes de la zona.
A medida que la comunidad crecía, las dos aulas de barro en el sector del hospital se volvieron insuficientes. La necesidad de un espacio propio y más amplio llevó a la institución a un proceso de transformación que definió su ubicación actual.
EL TRASLADO Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA NUEVA U.E. JOSE LUIS CASTRO
EL ANTES:Y EL DESPUÉS:
El crecimiento no fue inmediato, sino fruto de gestiones persistentes. El colegio dejó su ubicación inicial para establecerse en los terrenos cercanos al mercado, donde se encuentra hoy.
Los Primeros Pabellones: La infraestructura que vemos ahora comenzó con la construcción de los primeros bloques de aulas. Este avance permitió abandonar los asientos de troncos rústicos y pasar a un ambiente más pedagógico y digno para los estudiantes.
Un capítulo fundamental en esta historia es la transición a la ubicación actual y la consolidación legal de los terrenos. Originalmente, estas tierras pertenecían a una empresa maderera llamada "Santa Teresita", que intentaba acaparar el territorio plantando eucaliptos.
Fue el Ing. José Luis Castro, entonces director del Plan de Emergencia creado por el gobierno y ONG tras las graves inundaciones del río en marzo de 1983, quien luchó para que el gobierno revirtiera esas tierras en favor de los damnificados y la educación. Por su incansable apoyo en la consolidación legal y el pago de maestros, la comunidad decidió por consenso que el colegio llevara su nombre: Unidad Educativa José Luis Castro.
El apoyo de las autoridades fue fundamental especialmente del ingeniero José Luis Castro quien ayudó bastante para la creación de nuestra UE, con el tiempo, el apoyo del gobierno municipal y las gestiones de los directores permitieron que la escuela dejara de ser "multigrado" para consolidar niveles completos, permitiendo que los jóvenes no tuvieran que irse a otras comunidades para terminar sus estudios.
¡SEGUIMOS CRECIENDO!
Símbolos de Identidad: La creación del himno y el estandarte que refleja el orgullo de la zona.
¡IMPLEMENTACIÓN DEL BTH Y SÍMBOLOS!
el estándarte:
Al igual que el himno, el diseño del estandarte y el escudo buscó representan la unión de la comunidad con su colegio, portando con orgullo los colores que hoy defienden los estudiantes en cada desfile y competencia.
El Espíritu de Superación:Lo que más resalta de esta etapa es el cambio en la percepción de la educación. Aquellos padres que antes se reunían en el sindicato para decidir el sueldo de la primera maestra, vieron cómo su esfuerzo daba frutos: el colegio pasó de ser una "escuelita de campo" a una institución respetada, con una estructura organizada y una visión de futuro.
Hoy, cada vez que se canta el himno frente al pabellón principal, se rinde un homenaje silencioso a esos años de barro, motacú y asientos de madera, recordando que la grandeza del colegio reside en la voluntad de quienes lo fundaron .
